miércoles, 9 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. El Everest desde 3.900 metros. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Tras otear por primera vez el Everest, ya se alcanzó el pueblo Khumjung, cuyo desarrollo fue propiciado por Hilary tras su hazaña. El neozelandés, con una expedición británica, fue el primero en llegar a su cima el 29 de mayo de 1953 acompañado del sherpa Tenzing Norgay.
Sin embargo, el legado de Edmund Percival Hillary (1919-2008) supera la gesta deportiva, pues contribuyó activamente al desarrollo de Nepal y, concretamente, el humilde pueblo sherpa de Khumjung construyendo escuelas y hospitales por ese valle. Hasta ese punto llegó ayer la expedición grancanaria que guía el alpinista Javier Cruz.
Poco antes los montañeros ya habían conseguido atisbar el Everest. Lo consiguieron nada más abandonar el pueblo sherpa de Namche Bazar en un sendero sinuoso y vertical, marcado con el objetivo de que el organismo de cada explorador comience a adaptarse mejor y progresivamente a las alturas que les esperan por el periplo por la cordillera del Himalaya.
El viaje a Khumjung entraña caminos zigzagueantes y siempre con pronunciado desnivel, siempre con el Everest como testigo imperturbable. Su avistamiento desde esa perspectiva depende de las condiciones climáticas, imposible en jornadas anteriores. Ayer Namche Bazar amaneció con el sol en su esplendor, lo que permitió presenciar un espectáculo único y no siempre posible desde los 3.900 metros.

En esta extrema y salvaje postal nepalí, también destaca el imponente del Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo (8.516 metros) y de la singular belleza del Ama Dablam o collar de la madre o de la perla (6.812 metros), que consiguen hacerle sombra al Everest desde esa perspectiva.
Las fuerzas parecen no menguar demasiado aún en el grupo, pero la altitud aconseja a los 12 expedicionarios aminorar la marcha para evitar un desgaste prematuro y evitar el mal de altura antes de superar los 4.000 metros como se tiene previsto a partir de hoy. Tras horas de travesía Khumjung se presenta como un latifundio acosado por los colosos que le rodean.
Sus sobrias casas de piedra de tejados verdes contrastan con las de otras coloristas aldeas cimentadas al calor del turismo. Sus pobladores viven de la artesanía, la cría de yaks (mamíferos corpulentos parecidos a las vacas) y de la agricultura. Es, de los del valle, el asentamiento sherpa más desfavorecido, lo que hizo que Hilary centrase todos sus esfuerzos, a través de su fundación, como agradecimiento tras conseguir alcanzar el Everest.
Donde vive el Yeti.
Khumjung se encuentra en la región de Khumbu, en la zona interior del Parque Nacional del Everest. Su monasterio budista alberga el supuesto cuero cabelludo Yeti, una reliquia que los monjes muestran orgullosos a los visitantes. La leyenda cuenta que el abominable hombre de las nieves, o Migou para los tibetanos del Himalaya, habitaba en la zona.
La expedición Gran Canaria Ralons, tras otear el Everest por primera vez en lo que va de recorrido, proseguirá sin descanso su camino esta jornada rumbo al primer objetivo: alcanzar en los próximos días el campamento base de la mítica montaña, a 5.360 metros. Con el termómetro acercándose a los cero grados y después de recorrer 33 kilómetros con casi 3.500 metros de desnivel acumulado, hoy rozarán casi los 4.000 metros de altura en la travesía por el Himalaya.

Fuente y Foto: Alberto Artíles( Canarias7 )

martes, 8 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.Namche Bazar, una puerta al Everest.Miguel Ángel Ramírez Alonso

De un golpe los montañeros isleños ascendieron más de mil metros para alcanzar Namche Bazar. El sendero se radicaliza nada más dejar Pahakding (2.657 metros), donde el grupo guiado por Calima Trek hizo escala la jornada anterior tras el viaje en avioneta desde Katmandú a Luckla.
Aún la vegetación es abundante, aunque perderá frondosidad a medida que la cota de altura se acerque a los 5.000 metros de altitud. Tras días de lluvia constante, que obligó incluso a aplazar por seguridad varias expediciones extranjeras, el tiempo da una tregua y el termómetro aún no se acerca a los cero grados.
Se sigue por un sinuoso camino plagado de generosas cascadas, caudalosos ríos, altos puentes y verticales saltos de agua  que provienen de la cumbre. A los lejos ya se empieza a atisbar la nieve.
El Thamserku, un pico de 6.500 metros, es la primera cima que amenaza en la letanía. Se recuerda por todo el valle de Khumbu con solemnidad que en su techo, ya de regreso, falleció la primera mujer, una sherpa, que logró subir al Everest.


El grupo, antes de entrar oficialmente en el Parque Nacional del Himalaya, hace una escala en Monjo para reponer fuerzas en el lodge (hostal y lugar de avituallamiento para las expediciones) que regenta Ngwang, el jefe de los sherpas que guiarán a los grancanarios por todo el Himalaya hasta el campo base ubicado en el Everest y el seismil Island Peak.
La hospitalidad de los nepalíes, entregados a los foráneos, hacen más fácil la ascensión. Aún faltan al menos ocho días más de camino para el primer objetivo. Tras una breve parada se reanuda el viaje por un sendero cada vez más vertical rumbo a Namche Bazar, donde pasarán dos noches como parte de la aclimatación a la altura, cerca de 4.000 metros ya.
El hombre del palo. Aún las fuerzas parecen intactas y el cansancio de largas jornadas de trekking se compensa con el descanso en los lodge a primera hora de la noche. Sin embargo, y a pesar de no lamentar percances mayores a algún resbalón sin consecuencias, la altitud ya empieza a ser un condicionante a tener en cuenta. La temperatura cada vez es menor y la cantidad de oxígeno comienza a descrecer afectando a la capacidad de recuperación.
Por eso se recomienda la hidratación constante y un paso pausado para prevenir el mal de altura o el hombre del palo, como gráficamente se le llama ante la posibilidad de que el cuerpo reaccione de forma inesperada durante el trayecto o, incluso, posteriormente durante el descanso. Mareos, desequilibrio, Hasta el momento todos, los 12 expedicionarios están fuertes tras meses de preparación para el Himalaya. Pero aún quedan largas y exigentes jornadas de travesía.

Fuente y foto:(Alberto Artíles,Canarias7)

lunes, 7 de octubre de 2013

Barbosa hace la vida más fácil. Miguel Ángel Ramírez Alonso

El arquero fue protagonista mayestático de un partido monocorde. El Córdoba siempre fue el jefe. La pelota corrió veloz, a la vertical y a la horizontal, con la cadencia que resultó más apropiada al equipo de Pablo Villa. Pero siempre fue detenido por un guardameta con el ascendente de San Pedro.
Al final Las Palmas no claudicó a pesar del empeño de un rival mucho mejor en todos los aspectos menos en el más elemental, el gol. De hecho, el representativo le endosó a su rival andaluz casi tantos goles como los que había encajado en las siete jornadas anteriores. Una victoria que estimulará a los pesebreros aunque la Unión Deportiva sea aún una incógnita errante.
Apoño recobró el mando. Con todos a una despejando debates y desmintiendo dependencias, el malagueño es hoy uno de esos futbolistas de los que se saben que jugarán ellos y diez más. Quien ya no cuenta con tanto pábulo es Nauzet Alemán, retornado al grupo pero actuando como figurante en el banquillo tras ser adelantado por Asdrúbal, titular por segunda semana consecutiva en la estratagema de Sergio Lobera.
Cuando la Unión Deportiva no tiene el balón es un guiñapo. Sufre en exceso, se la nota incómoda. Con la confianza mellada por lo sucedido en Lugo, el inicio del partido fue un calco de lo sellado sobre el césped del Anxo Carro. El Córdoba estranguló el triángulo de gestación de Las Palmas. Apoño merodeaba por la medular sin encontrar nunca una frecuencia y una línea de pase apropiada. Desconectado el magnetismo del mediocentro, el rival siempre permitía que fueran David García y Deivid quienes iniciaran las acciones desde el eje de la retaguardia.
Las Palmas estaba ahogada. El Córdoba siempre llevaba la inercia del partido al área de Barbosa. Y en diez minutos había desperdiciado dos ocasiones claras para tomar ventaja en el marcador. Entre los centrales siempre había un espacio que aprovechaba Xisco para intimidar; aunque fue Galán quien hizo el lío más gordo. En perenne desventaja con López Silva, el lateral derribó al extremo en el área a los diez minutos. Xisco pidió la pelota y su disparo centrado lo despejó Barbosa con la pierna izquierda. Fue la primera intervención dentro de un repertorio memorable.
El partido cambió, transitoriamente, de ritmo en ese instante. El susto azuzó al representativo, que encontró en la intensidad de Asdrúbal su mejor baza. Éste se fue perfilando en el balcón del área hasta que descerrajó un zurdazo poderoso que astilló el larguero. Con eso el Córdoba se volvió más cauto, aunque siguió dominando todos los tiempos del encuentro.
Contra todo pronóstico Las Palmas solo encontró un camino. No fue una respuesta meditada y ordenada desde la materia intelectual del banquillo, fue un arrebato espontáneo y valiente de Xabi Castillo. El zurdo exigió a los defensores de su banda dando profundidad vertical a la roma propuesta horizontal en la que constantemente encallaba el grupo insular.

A Las Palmas le cuesta ser dominante, llevar la iniciativa, a pesar de que Lobera siempre habla de una idea innegociable. Valerón, figura identitaria de esa propuesta, apenas se exhibe. No es que rehúya el fuego, es que no lo alcanza. Le supera el ritmo del partido constantemente, lo que derivó en que Sergio Lobera le sustituyera para dar entrada a Nauzet Alemán en la búsqueda necesaria de mayor profundidad en el juego ofensivo.
Hubo más vigor en la vanguardia, algo más peligrosa por su velocidad la Unión Deportiva tras la reforma. Pero el envite siempre se manejó en las mismas pautas conocidas.
El partido era el resultado del espacio de tiempo que transcurría entre la posesión del Córdoba y las intervenciones de Barbosa. Sin embargo, Las Palmas ha reunido suficiente calidad en sus filas como para salir seco en un día de tormenta. Y así fue. Apoño inició una contra con media hora de encuentro por delante, localizó a Masoud en el círculo central para que éste hiciera un giro delicioso e impulsara un pase enorme y hermoso para Aranda; el ariete controló a la vez que superaba la oposición de los dos centrales y engatilló un remate cruzado con la izquierda desde la frontal que no pudo detener Saizar. Oxígeno.
El Córdoba se descolocó. Siguió mandando. Pero con menos brío. Uli Dávila exigió dos respuestas descomunales de Barbosa antes de concretar el triunfo.
Con el rival a pecho descubierto en el campo que defendía Las Palmas, Nauzet vio una fisura y plantó a Tana en una carrera letal, con el tiempo cumplido, para sentenciar el encuentro y recuperar la autoestima en una escuadra con la moral algo baja después del batacazo de la pasada semana en Lugo.
- Ficha técnica:
2. UD Las Palmas: Barbosa; Galán, Deivid, David García, Xabi Castillo; Vicente Gómez, Apoño; Asdrúbal (Tana, min. 84), Valerón (Nauzet Alemán, min. 46), Masoud; y Aranda (Máyor, min. 86).
0. Córdoba CF: Saizar; Iago Bouzón, Fran Cruz, Bernardo (Uli Dávila, min. 66), De los Reyes; Luso (Pelayo, min. 76), Abel; Pedro (Pacheco, min. 66), Caballero, López Silva; y Xisco.
Goles: 1-0. Min. 62; Aranda; y 2-0. Min. 94: Tana.
Árbitro: Jesús Muñoz Mayordomo (Comité Castellano-Manchego). Mostró tarjeta amarilla a los jugadores locales Galán y Nauzet Alemán, y a los visitantes López Silva, Luso, Iago Bouzón, Uli Dávila y Saizar.
Incidencias: partido de la octava jornada de la Liga Adelante disputado hoy en el Estadio de Gran Canaria con la presencia de 9.210 espectadores.

Fuente: Canarias7 Foto: J. Pérez Curbelo

Expedición Ralons Gran Canaria.Namasté Himalaya. Miguel Ángel Ramírez Alonso

La avioneta, de apenas 15 plazas, ruge constante yendo y viniendo. Las nubes dan una tregua en un itinerario entre valles y riscos amenzante en busca de Luckla. La cordillera más alta del mundo comienza a ser visible nada más despejar. El aparato, hoja al viento, vibra arrastrado por corrientes, sorteando afiladas parades.
Esta vez el vuelo dura 35 minutos, otras casi 50 dependiendo de la resistecia al viento. Una cuesta de 400 metros, que hasta hace poco era pasto de yaks, vacas y gallinas, sirve de aeródomo. Un mal cálculo puede dar con la avioneta de bruces contra una pared. Esta vez, como casi siempre desde que la pista está alquitranada, no hay sobresaltos.
Lucka, desarrollada vertiginosamente en la última década gracias al turismo deportivo, es la puerta nepalí habitual del parque nacional del Everest. Del Everest. A 2.850 metros, su modesta población vive de la ilustre montaña y sus alrededores. 

Será el primer destino de la expedición de 12 canarios guiados por Calima Trek y Javier Cruz. Aún quedan más de dos horas de trekking hasta el lodge. Se trata de modestos hostales familiares que dan alimento y cobijo a los montañeros y alpinistas por los senderos. Los hoteles de lujo han profilerado también en los últimos años por la zona.
Guiados por sherpas, una de los pueblos que habitan en el Himalaya, el trayecto, aún lejos de la alta montaña, sigue un sendero sinuoso entre valles y barrancos. Aún la temperatura no es extrema, tampoco el entorno es agresivo. El objetivo es Phakding, a 2.657 metros, lo que el itinerario supone un ligero descenso antes de emprender mañana el camino a las altas montañas.
Esta se encuentra en la región de Khumbu, dedicada a la agricultura y ganadería, también a los excursionistas. El grupo isleño llega con las fuerzas intactas a primera hora de la tarde. Pero aún Cruz, tras el acomodo, tiene una sorpresa preparada.
Fe en la reencarnación. A casi 300 metros más, desviándose del sendero que se trazará a partir de ahora, la expedición Ralons Gran Canaria asciende por un camino vertical hasta uno de los monasterios de la región. Un centro religioso budista fundada hace 700 años. Su cualidad distintiva, es de niños. Son los elegidos, un orgullo para sus familias. Pequeños que no llegan a los 10 años que han exhibido ya cualidades para vivir una existencia de oración, retiro y contemplación.
La visita al templo supone una escala espiritual antes de encontrar la montaña. El viaje hoy llegará a Namche Bazar, a casi 3.500 metros. Namasté, el saludo amable de los nepalies, acompañará a los canarios a las faldas del Everest.    

Fuente y Foto :Alberto Artíles (Cnarias7)

jueves, 3 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. Comienza el viaje hasta el Himalaya. Miguel Ángel Ramírez Alonso

El traslado a Nepal, país desde donde se accederá al Himalaya, durará hasta el sábado tras breves escalas en Madrid y Estambul. El inicio de la ascensión, tras un día en Katmandú, comenzará el lunes con el traslado en avioneta hasta Lukla, un pueblo a 2.630 metros de altura. Desde ahí, la expedición isleña comandada por Javier Cruz, comenzará a ascender progresivamente a pie hasta llegar a la falda del Everest. «Dado que la gran mayoría no ha escalado nunca montañas superiores a los 4.000 metros, tenemos fijados dos cincomiles: el Gokio Peak (5.310 metros) y el Kala Pattar (5.550 metros), además de estar andando durante varios días para enlazar ambos picos, por encima de los 4.500 metros», describe el jefe de la expedición.

La adaptación a la altura y a las extremas condiciones meteorológicas se hará escalonada, a pesar de la dureza del camino hasta el mítico campo base de la montaña más alta del planeta, el Everest. «Este emblemático punto se encuentra a 5.360 metros y será en mi caso un momento muy entrañable, puesto que me remontaré a una década atrás, donde pasé casi dos meses de mi vida viviendo en este inhóspito rincón de hielo y rocas», recordaba Cruz en la presentación de la expedición.
Y aunque por entonces el principal objetivo ya se habrá cumplido, conocer una de las rutas más bellas del Himalaya hasta las faldas del Everest, el grupo grancanario intentará, si las fuerzas y la climatología lo permite, alcanzar un seismil: el Island Peak. «Después de tanto desgaste físico y teniendo en cuenta las exigencias técnicas de esta montaña, no cabe duda que será un objetivo bastante ambicioso y difícil de conseguir», advierte Javier Cruz, precavido.
CANARIAS7, tanto en su tirada diaria como en su ventana digital, acompañará al grupo en una apuesta decidida por los deportes de aventura y de montaña. Con la colaboración del grupo Ralons y el Cabildo de Gran Canaria este diario contará el viaje de unos grancanarios al techo .

Fuente:Alberto Artiles(Canarias7)
Foto: J.Pérez Curbelo

miércoles, 2 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.Ascenso hasta la madre del universo.Miguel Ángel Ramírez Alonso

En menos de 24 horas los miembros de la expedición Ralons Gran canaria iniciarán el viaje al techo del mundo. Se iniciará así un itinerario de tres semanas por el Himalaya que recorrerá lugares míticos de la historia del alpinismo a las faltas del majestuoso Everest. El último reto del viaje, el Island Peak, reservará las mejores imágenes del mítico ochomil.

El Evevest, bautizado en las lenguas locales como madre del universo o la frente del cielo, será testigo imponente de la travesía del grupo canario liderado por el alpinista Javier Cruz que recorrerá la cordillera más alta del planeta a partir de mañana. Un viaje cuyo punto de origen estará en Gran Canaria y que, tras más de diez horas de vuelo y dos escalas, en Madrid y Estambul, tendrá como destino Nepal, uno de los países que comparte los privilegios del Himalaya. También Bután, China, Tibet, India y Pakistán.
Serán tres semanas en las que, como invita la web calimatrek.com, organización encargada de la logística y el asesoramiento, se recorrerá hasta al campo base del Everest (8.848 metros) por la ruta de los Lagos de Gokyo, considerado «uno de trekking los más bonitos y espectaculares» del gigante asiático.      

Como aclimatación a la ascensión final, los expedicionarios iniciarán a pie el trayecto desde Lukla, el último pueblo nepalí habitado a 2.840 metros. Hasta allí se llegará desde la capital del país, Kathmandu, gracias a una pequeña avioneta que, durante unos 45 minutos, surcará la convulsa y prominente orografía nepalí hasta el punto marcado para comenzar la ascensión por el Himalaya.
Según la programación de Calima Trek, el grupo llegará a las faldas del Everest junto a la famosa cascada de Khumbu, recorriendo el valle del mismo nombre, donde se encuentra Namche Bazar, Tyangboche y otros pueblos, además de atravesar otras montañas a más de 5.000 metros como el Ama Dablam (6.812 m), el Pumori (7.161 m), o el Lhotse (8.501 m), además del el Kalapattar (5.545 metros), desde se podrá contemplar con todo su esplendor el Everest. Un sendero muy irregular, pero de los más bellos del planeta.
Durante esa travesía la expedición grancanaria podrá visitar antiguos monasterios budistas, culturas antagónicas a las occidentales y humildes pueblos Sherpa. Sin embargo ahí no terminará el viaje al Himalaya. El ascenso Injma Tse será el último reto. Sin embargo el ascenso a este seismil estará condicionado por el estado físico del grupo, que habrá acumulado muchos días en la nieve en condiciones extremas por entonces, y de una climatología adversa y variante que puede desaconsejar alcanzar esta cima. Al Injma Tse, según los oriundos, se le conoce de forma coloquial como Island Peak.
Y es que, visto desde los alrededores o el propio campamento base, parece una isla en un mar de hielo al estar rodeado por un glaciar. Su cumbre también ofrecerá unas impresionantes panorámicas del Everest.
La ascensión, según describe Cruz, es un recorrido en nieve con una cresta final muy afilada y pendientes de nieve y hielo de 45 grados equipadas con cuerdas fijas para facilitar la subida y bajada de los montañeros. Su cima sería el culmen de una expedición que, con independencia de holle el Island Peak, habrá acumulado una experiencia inolvidable en el techo del mundo.


Fuente: Alberto Artiles (Canarias7.es)
Foto: J. Pérez Curbelo

martes, 1 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.Material de altura para el Himalaya. Miguel Ángel Ramírez Alonso

El grupo de montañeros que, a partir de este jueves, iniciará el viaje hacia la cordillera más alta de mundo ultima los detalles finales de una aventura que durará hasta el 25 de octubre a más de 5.000 metros de altura que aconseja no dejar nada a la improvisación.
La exigencia del viaje, en el que se verán sometidos a duras condiciones climatológicas, y la dureza de una de las orografías más accidentadas del planeta, recomienda el acopio y traslado de material específico. Todo lo accesorio sobra en el petate de una expedición, la Ralons Gran Canaria, que permanecerá durante tres semanas en el Himalaya.



A falta de menos de 48 horas para el embarque hacia Asia, con escalas en Madrid y Estambul, los 12 expedicionarios se centran en los últimos detalles del equipaje. Además de las vestimentas térmicas e impermeables, el itinerario hasta el Island Peak, último reto del grupo a 6.184 metros, recomienda material de alta montaña así como otros dispositivos de seguridad. Después de días por senderos rocosos nevados y con hielo, en los que se incluyen glaciares, y tras la aclimatación previa que experimentarán a más de 5.000 metros tras el paso del campo base del Everest o picos como el Gokyo o Kala Patthar, se hará necesario, además de los bastones, piolet y crampones para garantizar la sujeción de las botas específicas, también el uso de arnés, cintas, mosquetones, ascendedores jumar, descendedores tipo ocho y cascos en el camino hasta la cima, con cuerdas fijas, del Island Peak. De ahí que, en sus entrenamientos previos al viaje, los montañeros aleccionados por Cruz hayan tenido cursos prácticos también de escalada en roca.
Además de sortear nuevos glaciares, el camino hasta la cumbre estará obstaculizado por palas de nieve de gran desnivel, además de una pronunciada y estrecha arista cerca del punto más alto. Serán apenas tres kilómetros con un desnivel de más de mil metros desde el campamento base con una temperatura aproximada de 15 grados bajo cero de media. Esto entrañará, como es normal en la alta montaña, otros elementos de protección como gafas y crema solar de alta protección o guantes de esquí para combatir la mayor exposición a los rayos ultravioletas y las bajas temperaturas.    

Fuente; Alberto Artiles (Canarias7.es)
Foto: Juan Carlos Alonso